La Marinera triunfa
otra vez
Una vez más la Marinera ha vuelto a triunfar en toda la línea, ya no solo como formidable espectáculo de enormes raíces emocionales, sino también, como expresión de un esfuerzo colosal concretado por trujillanos que han llevado al tradicional concurso de cincuentidos años de vida a una dimensión realmente gigantesca que trasciende fronteras y empequeñece diatribas y envidias aldeanas.
Este año, como devota peregrinación hacia la Meca de la nacionalidad peruana, campeones de diecisiete ciudades del territorio nacional peruano y ocho de importantes ciudades europeas llegaron hasta Trujillo acompañados de otros miles y apasionados cultores para participar en la hermosa competencia nacional y mundial y junto a ellos, familiares, amigos o simplemente entusiastas del peruanísimo baile abarrotaron hoteles, saturaron locales de comidas, utilizaron todo tipo de transporte durante su permanencia, formaron largas colas en busca de entradas, asistieron a las peñas criolla y trasnocharon en casa y academias en incesante entrenamiento de competencia.
El enorme crecimiento del certamen, fruto del trabajo, iniciativa y sacrificado empeño de los organizadores que pertenecen a conocidas y respetadas familias trujillanas ha convertido en mundial el evento que comenzara tan modestamente hace 52 años, como lo registra la investigación de los historiadores de Trujillo. Cuando se dijo, “hagamos un concurso para sacar un dinero que permita pagar las deudas del club…”, jamás se imaginaron que se convertiría en lo que es ahora medio siglo después. Un evento que despierta el entusiasmo de todos los que llegan con el oído atento a los sones mestizos, profundamente peruanos, de la Marinera, pero también a lo que es y lo que hace por Trujillo tan singular acontecimiento. Y que no es solamente enterarse de quienes ganan y quienes pierden en la dura y leal competencia por los títulos, sino la aprobadora palabra de comerciantes y autoridades que reconocen que es tal el movimiento económico que se manifiesta en Trujillo, que no hay otro como este, que favorezca tanto la actividad económica de la ciudad. Estadísticas a la vista.
Durante todo el año en 17 ciudades del Perú se realizan concursos denominados “Selectivos”. Hacia ella se dirigen para orientar su realización los dirigentes del Club Libertad para garantizar la idoneidad de esa competencia local, cuidando que aquella pareja que salga campeona tenga el nivel suficiente como para ser finalista en Trujillo. Es una actividad inteligente, tesonera y, sobre todo sacrificada, porque muchas veces en el esfuerzo de viajes y alojamientos los dirigentes ponen de su propio bolsillo o del convenio que realizan con determinadas empresas, amen del obligado abandono de sus hogares para ir en busca de la “peregrinación”. Pero el resultado es extraordinario pues ya no solamente participan los trujillanos en mayor número sino que la suma de los “foráneos” termina siendo mucho mayor que el número de los campeones locales o finalistas. Es decir, una fiesta nacional, pese a quien le pese.
El futuro es, sin duda grandioso, para Trujillo, pues ha logrado por iniciativa privada lo que nunca pudo conseguir a lo largo de su historia. Que se le conozca, no por la dimensión de la tragedia, de la lucha, o el dolor que la violencia trae, sino, gracias a Dios y al esfuerzo humano, por la belleza y por la cultura, por la emoción y por el amor, por las lagrimas constructivas que solo dan los triunfos sanos y caballerescos y por el espíritu de paz y fraternidad que solo consiguen las obras que se dirigen al pueblo y a la patria en su conjunto.

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Mme. Danielle Mitterand
¡PRESENTE!
Por: Mumía Abú-Jamal
Como Primera Dama de Francia, era conocida como la esposa del Primer Ministro, Francois Mitterand. Danielle Mitterand era admirada por su clásica belleza francesa.
En los últimos años, después de la muerte de Francois, Mme. Mitterand fue conocida como una firme defensora de los derechos humanos, y como oponente incondicional de la pena de muerte.
En cierto modo, éso es natural, porque cuando su esposo fue Primer Ministro, él y su Ministro de Justicia, M. Robert Badinter, encabezaron la lucha para abolir la pena de muerte del territorio francés.
Ésa no fue lucha fácil: la pena de muerte no solo era popular en Francia, sino también la historia revolucionaria francesa estaba engalanada con el espectáculo de la guillotina, llamada por algunos, “La Navaja Nacional.”
En 1981 la administración Mitterand abolió formalmente la pena de muerte, que era parte de la Ley de Francia. Madame Mitterand, a travez de su Fundación, luchó contra la pena de muerte en otros países: en los estados africanos de habla francesa, en China... y en los Estados Unidos.
Fue una amiga muy querida, un apoyo formidable; y una muy dulce mujer.
Mme. Danielle Mitterand. ¡PRESENTE!
Mme. Danielle Mitterand: Presente
As the First Lady of France, she was known as the wife of Prime Minister, Francois Mitterand. Danielle Mitterand was known as a classical French beauty.
In later years, after the passing of Francois, Mme. Mitterand was known as a staunch defender of human rights, and a strong opponent of the death penalty.
In a way, this was understandable, for when her husband was Prime Minister of France,he and his Justice Minister, M. Robert Badinter, led the struggle to abolish the death penalty from French soil.
This was no small feat, for not only was the death penalty popula , but French revolutionary history was emblazoned with the spectacle of the guillotine, called by some “the National Razor.”
The Mitterand administration would formally abolish this feature of French Law in 1981. Madame Mitterand, through her Foundation, fought against the death penalty abroad, in Francophone African countries, in China, and here in the United States.
She was a dear friend, a solid supporter and a sweet woman.
Mme. Danielle Mitterand, presente.
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Fotosucesos
Un amor de criatura... Al maravilloso niñito de la foto no le aceptaron la inscripción en la maratón de marinera pero él hizo solito su show y por momentos se robó la atención del público asistente.
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